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KIT AVANZADO ELECTROSTÁTICO TIPO NUFFIELD1

KIT AVANZADO ELECTROSTÁTICO TIPO NUFFIELD

IEC
$ 339.300

Este es un excelente kit avanzado de electrostática con el formato “Nuffield”. Contiene un electroscopio metálico de alta sensibilidad, marca IEC, para las mediciones. 


COMPONENTES:

· 1 electroscopio metálico con electrodos de disco estándar.
· 1 placa de prueba con base aislada. 20 mm diámetro
· 1 electróforo con base aislada. 50mm de diámetro.
· 4 bolos cubiertos con film conductor
· 1 filamento de nylon para la suspensión de los bolos x 25m
· 2 envases de aluminio. 60x30mm diámetro.
· 2 azulejos de polietileno para aislamiento. 100x100x3mm de espesor.
· 1 tira de polietileno. 200x25x3mm de espesor.
· 1 tira de acrílico. 200x25x3mm de espesor.
· 1 alambre para soportar las tiras aislantes
· 1 trozo de tela de franela. 150x150 mm.

El Misterio de las Chispas en el Alfiler de París:

En el siglo XVIII, cuando la electricidad y la electrostática aún eran campos emergentes, la sociedad parisina fue sacudida por un misterioso fenómeno. En una pequeña fábrica de alfileres de París, los trabajadores comenzaron a notar que, al frotar sus prendas de lana mientras manejaban los alfileres, se producían chispas pequeñas pero notables.

Este fenómeno causó mucha curiosidad, y en un principio, muchos pensaron que se trataba de magia o de alguna propiedad extraña del metal. Sin embargo, los científicos de la época, intrigados por el suceso, comenzaron a investigar. Descubrieron que la fricción entre la lana y el metal de los alfileres estaba generando electricidad estática, suficiente para producir estas chispas.

Este evento aparentemente trivial contribuyó a popularizar la investigación sobre la electricidad y a despertar un interés más amplio en los fenómenos electrostáticos, que en ese momento aún no se comprendían completamente. Este descubrimiento también fue una de las primeras observaciones cotidianas que ayudaron a las personas a darse cuenta de que la electricidad no era solo un fenómeno raro, sino algo que podía generarse y observarse en la vida diaria.

Esta anécdota destaca cómo incluso las observaciones simples y cotidianas pueden contribuir al avance científico, y cómo la curiosidad humana ha sido un motor constante para la exploración y comprensión del mundo natural.