Sobre la Manzana de Newton
Dicen que hace algo más de 300 años estaba Isaac Newton sentado a la sombra de un manzano, en amena
conversación con su amigo y biógrafo William Stukeley, cuando una pequeña manzana se desprendió cayendo
perpendicularmente a tierra.
Se asegura que las reflexiones de Newton sobre este fenómeno fueron importantes para establecer su ley de
gravitación universal pero, siendo Newton una persona muy erudita, hace pensar que fueron análisis más profundos los que lo llevaron a escribir en su tratado PHILOSOPHIAE NATURALIS PRINCIPIA MATEMATICA, que todos los cuerpos se atraen con fuerzas que son proporcionales al producto entre sus masas e inversamente proporcionales al cuadrado de la distancia que las separa.
Pero hablemos de la pequeña manzana. Si así fue, no se trataba de una manzana cualquiera. Era la manzana en la
que se fijó Newton. Se merece, entonces, una consideración.